Dado que su tarjeta de sonido es “externa”, tendrá que estar conectada a su ordenador para que funcione. Hay varios tipos de conexión para conseguirlo: USB (2.0; 3.0): La más conocida y práctica de todas porque está presente en todos los ordenadores. Las interfaces de tipo USB son las preferidas si estás solo para grabar o si haces música de forma “nómada” (muchos viajes, etc…) El Firewire : Inventado por Apple A principios de los 90, el Firewire permitió la transmisión de alta velocidad. Por lo tanto, se debe favorecer en el caso de proyectos musicales pesados (por ejemplo, la grabación de varias pistas simultáneamente). Sin embargo, este tipo de puerto sólo está presente en el Mac y tiende a desaparecer en favor de nuevas interfaces como el “Thunderbolt”: Es el Rolls Royce de las interfaces. El Thunderbolt permite una velocidad de transferencia de alrededor de 10 Gb/segundo (comparado con los 400 a 800Mb/s para Firewire y USB 2.0). Ideal para grabaciones de grupo, este tipo de interfaz sólo está presente, por desgracia, en los últimos productos de Apple (iMac, Macbook pro, Macbook air…).